lunes, 4 de junio de 2007

TRAE ACÀ A TU HIJO


Esta es la otra de las entradas que borré y que quiero volver a escribir por que es un mensaje que me ha enseñado mucho.

También fue en un sueño: Estaba en mi casa, era de noche, y de pronto vi que en medio de la sala estaba una mujer muy extraña y que inspiraba temor , cuando me vio me dijo:-
trae acá a tu hijo- , fue horrible lo que sentí. Desperté muy asustada. Me pasé todo el día pensando en el significado de aquel sueño. Por la noche fui a la iglesia y justo cuando yo entraba , estaban leyendo en la Biblia las mismas palabras : Trae acá a tu hijo, fue increíble, busque donde estaba escrito, quería leer todo el texto. Era en 2 Reyes 6: y narra un episodio en el cual la ciudad de Samaria estaba sitiada por un gran ejercito, nadie podía entrar ni salir, así que había escases de alimentos a tal grado que las mujeres se comían a sus hijos. Este es el texto: "A consecuencia de aquel sitio, hubo una gran hambruna en Samaria; tan duro era, que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata. 26 Al pasar un día el rey de Israel por el muro, una mujer le gritó: Ayúdanos, rey y señor mío. El rey respondió: Si el Señor no te ayuda, ¿cómo quieres que lo haga yo? ¿Acaso puedo darte trigo o vino? 28 ¿Qué te pasa? Ella contestó: Esta mujer me dijo: "Trae acá a tu hijo, nos lo comemos hoy y mañana comeremos al mío"
Cocimos, pues, a mi hijo, y nos lo comimos. Al día siguiente yo le dije: "Trae acá a tu hijo para que nos lo comamos". Pero ella ha escondido a su hijo." 2Reyes 6
¡Que terrible!, ¿como podìan hacer eso? ¿podrìa su necesidad ser mayor que el amor por sus hijos?. Pues tal parece que si. Y lo que Dios me enseñò fue esto: En este tiempo, no vivimos en una ciudad sitiada por un grande y poderoso ejercito, literalmente no, pero de otra manera estamos como ellos, sitiados, rodeados, por muchas cosas que nos provocan grandes necesidades, y son tan grandes que por satisfacerlas podemos sacrificar a nuestros hijos y entregarlos en manos de aquella horrible mujer de mi sueño, que para mi, es figura de todo aquello que puede dañarlos, destruirlos, matarlos. Nuestra necesidad puede ser económica, así que tenemos que trabajar y dejar a nuestros hijos a cargo de una persona a veces extraña, que ni siquiera sabemos que clase de influencia será para ellos. O se tiene necesidad de hacer vida social, de salir, tener amigos, hacer actividades de diferente naturaleza, así que se deja solos a los hijos, que ellos decidan lo que quieren hacer, sin ninguna dirección, sin saber donde están, que hacen, con quien se juntan, etc. Otras veces,se puede estar presentes físicamente con ellos, pero tan entretenidos en otras actividades, que no se les presta la menor atención; todo eso puede ser una forma moderna de entregar a nuestros hijos . Claro que figuradamente hablando. Pero con el mismo horrible resultado, destrucción.
Otra cosa que aprendí fue que para algunos, es fácil destruir al hijo ajeno, no con un arma, puede ser con malos ejemplos, malos consejos, encubrimientos o con la lengua, al hablar mal de alguien y permitir que se vuelva chisme , pero que si le toca a uno de sus hijos entonces si que lo esconde, lo cubre y lo defiende con "uñas y dientes."

Que el Señor nos de sabiduría para poder guiar a nuestros hijos por el camino recto , que podamos aprovechar bien el tiempo que les dediquemos y que nos libre de ser causantes de la destrucción de cualquier otra persona, "Que podamos seguir el mandato de Jesús: " Así pues, haced con los demás lo mismo que queréis que los demás hagan con vosotros."Mateo7:12

4 comentarios:

FÈNIX dijo...

Coincido contigo en la actualidad el cerrar los ojos a lo malo que hace la juventud, es entregarlos a las garras del vicio y la perdiciòn.

excelente refrlexiòn.

un saludo.

Manlio Hector dijo...

Lizeth amada:
Gracias por pasar a visitarme,había estado fuera de mi ciudad pero ya estoy de regreso.
Te envio un gran abrazo fraternal y un beso cariñoso.
Hermosa amiga mía!

Anónimo dijo...

En verdad es una buena luz, y creo que todo el que tenga acceso al mismo tendra la oportunidad de reflexionar con respecto al cuidado de sus hijos. Creo que atravez de este tema, se cumplira la palabra de Dios en Isaias 55:10 y 11.
Gloria a Dios. y adelante.
Hno. Wuaner

JOSELYN dijo...

hola lizeth, gracias por tu oración me hacia tanta falta. Un abrazo de amistad chau...uuu